jueves, 4 de octubre de 2012

“Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen”





Quiero arrancar con una cita:

Primera Epístola del Apóstol San Pablo a los CORINTIOS Capitulo 6:12

“Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen”

En la realidad política de nuestro país del año 2012 esta afirmación del apóstol San Pablo (el ciudadano Saulo de Tarso) parece cobrar un valor profundo.

La Gendarmería, la Prefectura, los penitenciarios, las Policías, los médicos y enfermeros, los docentes, los carteros los bomberos son los tipos que aparecían en nuestros libros de lectura de la primaria, los tan mentados servidores públicos, aparecían en los libros de lectura que leíamos nosotros, y también en los que leían ellos, desde niñitos saben -quienes se dedican a cualquiera de estas actividades- que no son laburantes como cualquier otro, que sobre ellos recaen responsabilidades de un tenor distinto a las que tiene –por caso- un vendedor de Boutique.

Seria un golpe facilongo (no por ello menos cierto) concluir que el putapie inicial para que estos servidores públicos jueguen la carta de mirarse el ombligo antes de cumplir con su deber la dieron los gremios docentes, un golpe fácil pero uno que no voy a dejar de dar.

Porque es claro que todos tenemos derecho a un salario digno, pero no todos podemos jugar al gremialista fatal, porque sea o no sea lícito es abruptamente inconveniente.

Por lo visto nuestros Gendarmes, nuestros Prefectos no leyeron con detenimiento sus libros de lectura, o fue valida aquella frase de que un maestro que protesta también esta enseñando.

Porque estos Gendarmes son en muchos casos pibitos de 20 y pico de años, de barriadas humildes, de familias pobres, de escuelas arrasadas por las practicas del neoliberalismo, y también por las practicas gremiales de quienes se propusieron como sus modelos desde la mas tierna infancia.

Licito es para todos los partidos políticos, hacer la lectura que prefieran respecto de estas cuestiones, licito es pretender que las caceroleadas yomeria de la otra semana, el bardo de la milicada esta, y la aplicación de la clausula de desinversión el 7D no tiene relación, pero –señores que son parte de la política en democracia- no es conveniente, no es conveniente hacerse el boludo cuando se le pretende cortar las piernas a un poder político democráticamente elegido, el que mas legitimidad popular tuvo en los últimos 60 años, con una burda seguidilla de desplantes corporativos.

Es licito también, para los compañeros, ante estas agresiones y politiquería bastarda la respuesta emotiva, la llana puteada, la calentura de ver a estos tipos que durante los años de saqueo cobraban por reprimir laburantes ahora devenidos en reclamantes de cuestiones salariales; licito es el enojo pero –queridos compañeros- dista mucho de ser conveniente, dista mucho de convenir a alguien que perdamos de vista que nuestra meta no es ganar discusiones sino lograr construir una nación, con todos, con los que nos gustan y con los que no; para todos, para los compañeros y para los contras.

Lo que no es licito, ni conveniente, ni nada es plantearse romper un país solo porque no pueden hacer la acumulación política para ganar una elección, destruir una democracia para evitarse desinvertir en un par de empresas.

Lo que no es licito ni conveniente es soñar con otro 1955.

Lo que si es conveniente, es justipreciar estas infelicidades en lo que son, darles la bola que corresponde (ni un gramo mas) y seguir laburando como siempre, que las excusas para parar existen siempre, y solo nuestra voluntad nos transforma en pueblo y nos permite transformar.

FernandoLuis