jueves, 5 de mayo de 2016

¿cuál sería el plan B, o el correlato que seguiría al estallido…?



Pareciera ser que las gentes que conforman el más audaz, genial y exitoso equipo de gobierno de los últimos 50 años, se han fijado como meta exacerbar a niveles exponenciales la bronca de la gente.
Si alguno cree o piensa que es por torpeza, le debo advertir que no sea torpe y que no subestime al enemigo, esta es la primera condición para no ser derrotados.
Ahora bien, si esto fuera así como parece, ¿cuál sería el plan B, o el correlato que seguiría al estallido…?, porque está claro que de continuar la flagrante propagación de exabruptos, en el marco de una catarata de medidas desde lo económico, que afrentan a los trabajadores y los sectores más vulnerables, en cuanto los llevan estrepitosamente hacia la indigencia, digo, entonces, de continuar esto en esos términos, ocurrirá un estallido. Lo sabemos nosotros, lo saben ellos, y a esta altura se percibe en el aire que respiramos a diario.
La sensación que dan es que gobiernan, no para cuatro u ocho años, sino para cuatro u ocho meses. Podemos pensar entonces que esto está bien, porque es tiempo suficiente para que se chorreen todo lo que encuentren, amén de llevarse puesto todo nuestro sistema institucional y distorsionar y/o usurpar la simbología del mayor movimiento nacional y popular.
Pero por qué regalarían el poder y ya no hablamos del burro, hablamos de los reales factores de poder que está atrás de su patética figura.
No será, digo, que están pensando en algún tipo de recambio que los salve de la hecatombe pero que no permita que vuelva a aparecer un gobierno “populista”? , no estarán por ejemplo, creando las condiciones para dar algún tipo de participación a las fuerzas armadas…?, eso siempre es posible, pero obviamente deben estar dadas ciertas condiciones, por ejemplo: violencia en las calles, en las rutas, y algún episodio de mayor violencia aún.
Sabemos que para el sistema, la única manera de controlar al pueblo en la calle es con los tanques en la calle (sabemos mucho de eso). Si esto fuera así, podrían seguir cómodamente con la misma política de saqueo… y al mismo tiempo arrebatar otro símbolo más al movimiento nacional, cuál sería la interrupción de su mandato, y de esa forma preparar el retorno para un nuevo período democrático.
Sé que esta teoría es, además de conspirativa, bastante disparatada, pero no tanto como el mamarracho de gobierno que padecemos… y saben qué, no creo en las casualidades.

Roberto Martinez