lunes, 1 de marzo de 2010

PAIS REAL Y PAIS VIRTUAL

(La virtualidad de la corporación mediática)

Acaba de hablar la Presidenta de los Argentinos. Más allá de la enumeración de logros que cualquier argentino bien nacido debe saber, apoyar y entusiastamente acompañar, digo, más allá de ello, Cristina ha hablado con una propiedad admirable y sanamente envidiable, de la Patria; esa construcción colectiva que nos contiene y que tantas veces – y tanta sangre -, nos costó mantener.
Habla la Presidenta y tanto a mi como a mis compañeros con quienes vemos la TV Pública, se nos va llenando el pecho de un tremendo orgullo.
Pocas veces en la vida uno tiene la tremenda oportunidad de sentirse orgulloso de un presidente.
Y ahí está ella, convincente, pero sobre todo coherente, con su función, con su militancia y con su vida.
Los que ya llegamos a los 60, tenemos claro que sólo después de Fidel, un estadista ha hablado con tanta claridad y contundencia durante casi dos horas. Un lujo.
Y nos habla de lo real y lo virtual; de lo que sabemos y palpamos a diario, y de lo otro, de lo que nos “cuentan” aquellos, esos para quienes sus mezquinos intereses están muy por encima de la Patria.
Por último, informó la derogación del famoso DNU del Fondo del Bicentenario y anunció un decreto nuevo (no DNU) por el cual se van a pagar – con reservas -, vencimientos de la deuda.
No han pasado cinco minutos después de tanta brillantez y elocuencia, cuando desde los canales corporativos, la mediocridad “opositora”, comienza a lanzar su diatriba, en este caso contra el uso de las reservas. De inmediato hablan del “triunfo” (de ellos, dicen) de que quede sin efecto el DNU…
Y pasan y pasan… está allí toda la derecha: Morales, Solanas, Sanz, Pinedo, Lozano, Macri, Solá… el desfile simiesco no cesa ni por un minuto.
Nadie muestra una mínima señal de que entendieron algo… nadie reconoce ningún logro… todos siguen en su quiosco…
La chiquitez flamea como su única bandera posible.
La bandera de ese país virtual, único lugar donde ellos existen.